Cuidar la piel, el cabello y el propio estilo cada día

La revista habla de cuidados del rostro, del cabello, de maquillaje y de moda en el día a día: elegir un activo hidratante o una crema de contorno de ojos, entender una mancha, calmar un cuero cabelludo irritado o acertar con unos vaqueros.

Tres secciones, del armario al cuarto de baño

Moda

Vaqueros de hombre comprados en línea: cómo elegir el corte según la silueta, leer una guía de tallas, fijarse en el tejido y evitar devoluciones innecesarias.

1 artículo

Belleza

Activos hidratantes, contorno de ojos, manchas marrones, champú morado, henna neutra, contouring y tratamientos en cabina: cada gesto explicado según el tipo de piel o de cabello.

12 artículos

Bienestar

Cicatrices que tiran, pican o duelen semanas después de una herida: por qué ocurre, qué cuidados alivian en casa y qué señales justifican una consulta médica.

1 artículo

Últimos artículos

Hidratar la piel sin acumular productos

Una piel que tira después de la ducha no siempre es una piel seca: a veces solo le falta agua. Conviene distinguir los activos que la retienen, como el ácido hialurónico o la glicerina, de los que refuerzan la barrera cutánea, como las ceramidas, y de los que forman una película protectora. El contorno de ojos, más fino, pide una textura propia. Introducir un solo producto nuevo cada vez ayuda a saber cuál sienta bien, y la protección solar matinal sigue siendo el gesto que cuida todos los demás.

Tres gestos para probar un cuidado nuevo con calma

  1. Aplica una pequeña cantidad en el pliegue del codo y espera 48 horas antes de usarlo en el rostro.
  2. Empieza un tratamiento exfoliante dos noches por semana y espacia las aplicaciones si la piel tira o se enrojece.
  3. Añade un solo producto cada vez a tu rutina para saber cuál provoca una reacción.

Manchas marrones en el rostro: entender su origen antes de tratarlas

Las manchas marrones no tienen todas la misma causa, y de ella depende la manera de atenuarlas. Los léntigos solares aparecen tras años de exposición al sol en las zonas más descubiertas, como las mejillas, la frente o el dorso de las manos. El melasma forma placas más extensas y simétricas, a menudo ligadas a cambios hormonales, por ejemplo durante un embarazo. Las manchas que quedan después de un grano o de una pequeña herida, en cambio, son marcas de hiperpigmentación postinflamatoria. Observar dónde y cuándo apareció una mancha da una primera pista, pero solo un dermatólogo puede confirmar su naturaleza y descartar una lesión que haya que vigilar.

Una vez identificado el tipo de mancha, los cuidados despigmentantes trabajan sobre la producción de melanina con activos como la vitamina C o la niacinamida. Su efecto es lento y pide constancia durante varias semanas. En cabina, los peelings y la luz pulsada actúan más deprisa, aunque no convienen a todos los fototipos ni a todas las manchas, por lo que siempre requieren una consulta previa. Mientras tanto, conviene no rascar ni exfoliar con fuerza la zona.

Ningún tratamiento dura si la piel sigue expuesta sin protección. Un protector solar de amplio espectro se aplica cada mañana, también en invierno y en días nublados, y se renueva durante una jornada al aire libre. Un sombrero de ala ancha completa el gesto en verano. Sin esta constancia, las manchas atenuadas tienden a reaparecer.